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Por José Luis Arredondo.

Decepción es la palabra que mejor se ajusta a la experiencia que me dejó el Elenco Estelar de la actual producción de la ópera “Tosca” que presenta el Municipal de Santiago. Una decepción que se hace más patente si se considera que, desde hace años, este elenco llamado Estelar no solo suele equiparar en calidad al internacional, sino que varias veces lo ha superado.

Lamentablemente este no es el caso. “Tosca”, de Giacomo Puccini, es una obra de enorme exigencia, tanto en vocal como en lo actoral. Sus tres personajes principales (Floria Tosca, Mario Cavaradossi y el Barón Scarpia) poseen una psicología tan rica y compleja que los cantantes deben aplicarse a fondo para hacerles justicia. Por otro lado, la música exige a los intérpretes una musicalidad muy expresiva para transmitir el peso exacto a cada frase y resultar convincentes.

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“Tosca” exige así un amplio tiempo de estudio y sólida experiencia en los roles. Es una ópera intensa que no admite pruebas ni aproximaciones titubeantes a los personajes, ni experimentos de un cantante que busca comprobar sobre el escenario si su voz es la adecuada y está preparada para asumir alguno de sus protagonistas.

En el estreno del Elenco Estelar del miércoles 18 de julio, el elenco falló de forma manifiesta. La soprano armenia Lilit Soghomonyan posee el material adecuado al rol, pero aún no lo maneja de forma adecuada; exhibe los rudimentos del personaje pero faltan muchos detalles y afinar, en lo interpretativo sobre todo. Floria Tosca pasa por muchos estados y cada uno tiene que ser trabajado a fondo en todas sus aristas. Soghomonyan posee volumen vocal y sentido dramático, pero por el momento eso no resulta suficiente para tamaño personaje.

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El tenor ruso Artem Golubev (Cavaradossi) tiene una voz de timbre brillante, casi acerado, y es dueño de un generoso volumen, pero su entrega resulta plana y sin matices. Su principal carencia va por el lado actoral; no trabaja la nobleza caballeresca del personaje y entrega un pintor aguerrido pero sin relieves. Esto redunda en que cada escena que interpreta, ya sea de amor junto a Tosca o de dolor en manos de los esbirros de Scarpia, resulta similar en el grado de intensidad. La voz está ahí, pero él aún está lejos de apoderarse del papel en plenitud.

Lo del barítono ruso Aleksander Krasnov es un caso especial y para mi casi inédito. Pocas veces me ha tocado ver en el Municipal de Santiago (asisto a la ópera desde 1976) un cantante más fuera de rol que en esta oportunidad. No es un problema de tesitura, sino de interpretación. Simplemente su caracterización de Scarpia no resulta creíble. Está la cáscara del personaje, pero falta el contenido. Falta también volumen y trabajo en los matices del siniestro personaje. Hay un rudimento de desempeño actoral, que resulta claramente insuficiente para llenar el carácter del gran villano de esta ópera.

Mejor está el Angelotti del bajo-barítono Francisco Salgado en su desesperado paso por la iglesia en el primer acto, al igual que el Spoletta del tenor Pablo Ortiz. Ambos intérpretes lucen imbuidos en sus papeles si bien, lamentablemente, se hallan insertos dentro de un elenco que queda al debe.

La nota más elevada de la noche la dio la Orquesta Filarmónica de Santiago bajo la conducción del maestro chileno Pedro-Pablo Prudencio. La suya fue una dirección musical que siguió con fluidez a los interpretes y procuró no descuidar los abundantes matices de la partitura.

El principal capital de un teatro es su prestigio, y este se basa en la calidad de las producciones y sus elencos. Me parece que el Municipal de Santiago debiera poner más atención y cuidado a la calidad de los cantantes que contrata. Esta es una sala de reconocido nivel internacional y esa categoría implica mantener el mejor nivel posible en los espectáculos que ofrece.

Un elenco como este me parece una desconsideración con la fidelidad del público y un riesgo con las nuevas audiencias, que frente a un producto artístico de cuestionable calidad, dficilmente van a entusiasmarse con la ópera.

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“Tosca”, de G. Puccini. Elenco Estelar.

Tosca: Lilit Soghomonyan. Mario Cavaradossi: Artem Gobulev. Barón Scarpia: Alexander Krasnov. Cesare Angelotti: Francisco Salgado. Sacristán: Sergio Gallardo. Spoletta: Pablo Ortiz: Sciarrone: Eleomar Cuello. Carcelero: David Gaez. Pastor: Belén Torres.

Funciones del Elenco Estelar: 18 y 20 de julio de 2018.

En entrada anterior, en este mismo blog, me refiero al elenco internacional y a la puesta en escena.

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