Por José Luis Arredondo.

Belleza y virtuosismo son los conceptos que mejor definen a Raymonda, el gran ballet de la última etapa creativa del histórico coreógrafo Marius Petipa que se reestrenó esta temporada en el Municipal de Santiago en la versión de Luis Ortigoza.

Una puesta en escena que resulta deslumbrante por el despliegue técnico de los solistas y el cuerpo de baile, exigidos permanentemente durante todo el desarrollo, y por el lujoso marco que brinda la escenografía y el vestuario de Pablo Núñez, en extremo preciosista, y la expresiva iluminación de Ricardo Castro.

En rigor la historia en sí es mínima y casi intrascendente, lo que prima aquí son los elementos no textuales. Básicamente es un seudo triángulo amoroso en el que la joven Raymonda opta por el amor de su joven enamorado, el caballero cruzado Jean de Brienne, ante los embates amorosos del sarraceno Abderakhman que no duda en querer conquistarla con valiosos regalos e incluso un intento de secuestro.

En énfasis de la puesta en escena va por el lado del lucimiento tanto de los solistas como del cuerpo de baile, lo que permite que apreciemos el nivel de la compañía en todo su despliegue, en sucesivos números solistas y de grupo, que constituyen un deleite para todo aficionado al ballet, por su variedad, calidad y cantidad.

Romina Contreras asume el difícil rol de la protagonista con aplomo y gran técnica, trasunta seguridad e imprime belleza y delicadeza a cada movimiento. Su Raymonda es juvenil y muy expresiva. En sí encarna muy bien el sentido romántico y exótico, a modo de cuento de hadas, que envuelve la pieza.

Emmanuel Vázquez no se queda atrás con su juvenilmente heroico Jean de Brienne, encarando al igual que su compañera, cada número solista con mucho aplomo. Sin duda un trabajo de grandes méritos que nos permite apreciar en un muy buen despliegue de talento todo el potencial de este joven intérprete.

Rodrigo Guzmán deslumbra una vez más con un Abderakhman de gran solidez. Moviéndose con mucha energía y expresividad en un rol de marcadas luces y sombras. Es el rol, en lo dramático, más contundente, y Guzmán le saca gran partido a esto. De su técnica hay poco que agregar a lo que su estatus de primer bailarín estrella dice por sí solo.

Muy bien a su vez Maria Lovero Mariselba Silva como las amigas de Raymonda y los Trovadores de Gustavo Echevarría y Alexey Minkin.

La adaptación musical y conducción orquestal de Pedro-Pablo Prudencio se acopla totalmente al sentido de espectáculo que caracteriza la obra, la partitura de Aleksandr Glazunov, de marcado tinte post romántico, está servida en bandeja de plata para el lucimiento de la coreografía.

Raymonda volvió en gloria y majestad, aportando belleza, virtuosismo y espectacularidad al inicio de la presente temporada del Ballet de Santiago.

Funciones el 21, 22, 23, 25, 26 y 27 de marzo. Con dos elencos.

Este comentario se hizo en base a la función de estreno del primer elenco.

Fotografías: Patricio Melo.

One thought on “Ballet “Raymonda” vuelve a deslumbrar con belleza y virtuosismo en el Municipal de Santiago”

  1. Felicidadesal Ballet de Santiago por su reestreno exitoso del Ballet Raymonda…con una bella coreografía del Luis Ortigoza. Me siento muy complacido de haber sido invitado a ver clases y ensayo de esta bellísima obra, en mi paso por Santiago. Gracias por todo muchachos y, créanlo hubiera dado todo por verlos bailar. Será para la próxima vez que los visite. Suerte y muchos éxitos futuros. LQM

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