Un grupo de actores chilenos de origen judío y palestino cuestionan en escena sus propias identidades vinculadas al territorio que habitan y al de sus ancestros, enfrentándose al conflicto palestino-israelí que inevitablemente los cruza y a las lealtades que sienten por sus comunidades. 

Con la co-dirección de Andrea Giadach y Alejandra Díaz Scharager, y las actuaciones de Shlomit Baytelman, Samantha Manzur, Antonio Zisis, Moisés Norambuena, Constantino Marzuqa y Juan Carlos Saffie.

Hace un tiempo Andrea Giadach y Alejandra Díaz Scharager –una chilena palestina, la otra chilena judía–, se juntaron a dialogar acerca de sus herencias e identidades, y sobre la existencia de Palestina e Israel, desde su nacionalidad compartida. Andrea se define pro Palestina y una parte de su trabajo escénico se vincula directamente con esa causa. Alejandra, durante los últimos años, ha desarrollado un trabajo de investigación escénica en torno a la historia de su madre, nacida en un kibutz en Israel, búsqueda que la llevó a viajar a ese país y conocer por primera vez a su familia israelí. Ambas experiencias las condujeron a repensar lo que es ser judío y palestino hoy en Chile y el mundo, lo que este territorio representa y su situación actual.

Éste es el punto de partida de El Círculo que se estrena el próximo 17 de mayo en Matucana 100. Protagonizada por Shlomit Baytelman, Samantha Manzur, Antonio Zisis, Moisés Norambuena, Constantino Marzuqa y Juan Carlos Saffie, la obra plantea el encuentro de un grupo de actores chilenos de origen judío y palestino que llevan a escena su propio proceso de creación de esta obra de teatro, para dar cuenta de sus similitudes, diferencias y profundas contradicciones no solo por el hecho de pertenecer a estos pueblos en conflicto, sino que a las comunidades de las que son parte en Chile.

“En ocasiones vivimos la identidad como una realidad rígida, fiel a relatos que no nos pertenecen realmente. El Círculo hace el ejercicio de exponer el proceso de modificación de un grupo de personas con fuertes vínculos identitarios que intentan ver qué es lo que defienden realmente y a qué obedece esta defensa”, explica Andrea Giadach, dramaturga y codirectora.

“En el grupo, tanto en judíos como en palestinos, hay diferentes miradas y distintos vínculos con las comunidades, eso hizo que hubiese una diversidad de ideas, opiniones y puntos de vista sobre nuestra identidad aquí en Chile y también sobre lo que ocurre allá en Israel y en Palestina. Se generaron encuentros y desencuentros múltiples, y fue ahí cuando decidimos que la obra de teatro que queríamos hacer era eso: nuestra experiencia encontrándonos y desencontrándonos”, agrega Alejandra Díaz, codirectora de la puesta.

“Nos damos cuenta que podemos crear una identidad o identidades desde lo que vemos y elegimos defender. La identidad puede habitarnos como una realidad múltiple, es fundamental saber a qué obedecemos cuando vemos al «enemigo». Qué nos impulsa y qué defendemos… Lo que sucede con judíos y palestinos es un paradigma de cómo la historia se repite y se replica en diversos lugares del mundo”, concluyen. 


17 de mayo al 9 de junio / jueves a sábado, 20 hrs. domingos 19 hrs. /
Gral. $5.000, Est., adultos mayores, jueves populares $3.000 / Sala Patricio Bunster, Centro Cultural Matucana 100

Reseña

Un grupo de actores chilenos de origen judío y palestino escenifican sus intentos por crear una obra de teatro en conjunto: revelarán las tensiones que surgen de sus fuertes identidades ligadas a Israel y Palestina, un territorio en constante conflicto, y buscarán entenderse poniendo en escena la realidad que los cruza, utilizando material biográfico, testimonial y ficcional. A partir de la idea del encuentro, esta obra expone el proceso del propio grupo de creadores para dar cuenta de sus similitudes, diferencias y profundas contradicciones.












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