En el edificio ubicado en la calle Fanor Velasco 22 se han resguardado por décadas más de mil vestuarios utilizados por actores y actrices desde el año 1941 hasta la fecha.

Gracias a la obtención de fondos provenientes del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, durante el año 2018 se proyectó la primera etapa de un plan de restauración, tanto de la infraestructura como de los vestuarios almacenados.

El martes 14 de mayo, a las 19:00 horas, se presentará una publicación que recoge detalles del proceso y la exposición de algunas piezas recuperadas. Además, se anunciará la programación 2019.

El edificio ubicado en la calle Fanor Velasco 22, a pocas cuadras de Morandé 25, en pleno centro de Santiago, se erige hoy como una verdadera huella de un pasado donde los Teatros Universitarios realizaban sus propias producciones, encargándose no sólo de la línea editorial y los equipos de trabajo, sino también de la creación y confección de todo lo necesario para materializar la puesta en escena: vestuarios, escenografías, utilerías. Entre sus paredes guarda cientos de baúles, escafales, máquinas de coser y decorados que contienen la sabiduría de un sinnúmero de profesionales del diseño, de radical importancia en la historia de las artes escénicas nacionales.

Tras asumir como director artístico del TNCH en mayo de 2017, Ramón Griffero se abocó a la tarea de poner en valor, nuevamente, el abandonado edificio –conocido coloquialmente como “la sastrería”- y luchar por su rescate. Gracias a la obtención de fondos provenientes del actual Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, durante el año 2018 se proyectó la primera etapa de un plan de revitalización y salvaguardia destinado a resolver las preocupaciones más urgentes. Esta iniciativa contó con el apoyo directo de la Escuela de Diseño Teatral de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, desde donde se seleccionó a un grupo de profesionales (tres investigadoras encargadas más tres asistentes) para que lideraran las labores de recuperación patrimonial. Éstas se centraron en dos aristas: la recuperación y mejoramiento del inmueble, por una parte y, por otra, el rescate, catalogación y restauración de los vestuarios guardados en una serie de habitaciones repartidas en los tres pisos del edificio. Durante los primeros días, se priorizó el trabajo de limpieza y orden del inmueble.

Posteriormente, el equipo a cargo inició un proceso de catalogación de los vestuarios, identificando diseñadores responsables, año de confección y obra en la que fueron utilizados. En ese contexto, se establecieron una serie de parámetros tendientes a trabajar profundamente en una pequeña muestra de seis vestuarios para que fueran restaurados y exhibidos a la comunidad.

Primó, entre otros criterios, la idea de contar con piezas realizadas por los principales diseñadores que trabajaron en el TNCH: Guillermo Nuñez, Jorge “Chino” González, Ana Soza, Pablo Nuñez, María Kluczynska y Sergio Zapata. En todos ellos se observa un claro sello de autor, que atesora los lenguajes característicos de sus creadores. En segundo lugar, se seleccionaron vestuarios de los cuales se conservara la colección de la obra completa -y no sólo algunos personajes aislados- lo que permite aproximarse holísticamente a las diferentes propuestas. Por último, se optó por considerar piezas atractivas en lo visual, ya sea por su técnica, materialidad o proceso de confección.

El martes 14 de mayo, a las 19.00 horas, en el TNCH (Morandé 25, Metro Universidad de Chile, Línea 1) se realizará una ceremonia de lanzamiento de la publicación donde se exhibirán los seis vestuarios destacados. Además, se anunciará la programación 2019 del teatro.

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