Por José Luis Arredondo.

Todos, o casi todos, llevamos en nuestra mente esas poderosas imágenes en las que una descomunal ballena blanca, llena de arpones y cicatrices, surca toda la pantalla mientras emerge majestuosa e iracunda del fondo del mar, para embestir a sus cazadores, en la gran película de John Huston, magnífica adaptación de la novela de Hermann Melville.

Un relato de fuerza épica y legendaria, centrado en la delirante y obsesiva persecución, por parte del capitán Ahab y su tripulación, de Moby Dick, una fuerza de la naturaleza que surca los mares del mundo enfrentando a quien pretenda darle muerte, el azote de los balleneros que hace pagar con la vida o el naufragio, la osadía de enfrentarla.

Pero ni la película de Huston ni la novela de Melville son el inicio de la leyenda. La gran ballena blanca se hizo conocida antes, en las crónicas balleneras del siglo XIX, y mucho más cerca de lo que nosotros pensábamos, porque en realidad Moby Dick nace a partir de Mocha Dick, un cachalote albino presente en la mitología lafquenche (mapuches de la costa), y no era otra cosa que una vieja machi, que convertida en la abuela de todas las ballenas, empujaba los muertos al inframundo, depositando sus cuerpos en Isla Mocha (frente a las costas de Arauco).

Este relato fue el que escuchó y relató posteriormente el marino y periodista Jeremiah Reynolds, hacia 1839, en un periódico norteamericano y que sirvió de base e inspiración a Melville, años después, para su clásica novela.

Así las cosas era bueno volver al origen y «recuperar» la figura primigenia de este fabuloso animal marino. Por lo que el escritor Francisco Ortega junto a Gonzalo Martínez publican el 2016 la novela gráfica «Mocha Dick» (Editorial Planeta). Relato que por encargo del Teatro UC. la compañía La Mona Ilustre pone en escena en una cautivante versión teatral.

Una puesta en escena de una teatralidad muy lúdica, apoyada al cien por ciento en la labor que desarrollan los actores y actrices, haciendo uso de una «batería» de elementos de utilería que son el vehículo sobre el que marcha la propuesta.

Es un trabajo de una fina artesanía, que prescinde de los soportes audiovisuales tan en boga hace tiempo, para traernos este viaje a bordo del ballenero impregnado de algo esencial y primigenio, la creación o recreación de un mundo a partir del juego teatral que desarrollan los intérpretes.

La propuesta ahonda muy bien en el sentido de aventura de la trama, un viaje hacia lo desconocido tras el rastro del cachalote albino, esto, sin dejar de lado la raíz mítica de la historia y su tono legendario lafquenche, y lo hace evitando caer en lo narrativo, sino que por el contrario, grafica muy lúdica y ágilmente la historia del joven mapuche que a bordo del ballenero, busca salvar al cachalote de las garras del capitán y su tripulación, en un periplo lleno de peligros e incertidumbre.

Una «Mocha Dick» ágil, imaginativa, de gran teatralidad y muy lúdica. Una fábula que a partir de un relato nacido en nuestra mitología nos habla de nuestro sentido de la aventura, el ansía de ir más allá de las fronteras conocidas, asumiendo riesgos y miedos, un viaje que también implica conocerse y afrontar nuestros miedos para descubrir lo que habita en nosotros y en el profundo mar.

Desde ya una propuesta que sin duda estará entre lo mejor de esta temporada teatral.

La Mona Ilustre. Dirige Miguel Bregante. Actúan Isidora Robeson, Paula Barraza, Mercedes Mujica, Diego Hinojosa, Alex Acevedo, Nicolás Ruiz.

Música de Camilo Salinas. Escenografía, vestuario y utilería de Katiuska Valenzuela. Iluminación de Miguel Bregante y José Luis Cifuentes.

De miércoles a sábado a las 20 hrs en el Teatro UC (Plaza Ñuñoa. Metro Chile España), hasta el 25 de mayo.

One thought on “Mocha Dick en el Teatro UC: Cautivante despliegue visual y sonoro”

  1. Estoy segura se trata de una obra hecha con gran rigor y con mucho cariño Espero v poder disfrutarlas muy pronto en España Un abrazo chicos desde Zaragoza con mucho cariño

Deja un comentario