Tras Bi-Polar y las intervenciones en espacios públicos Experimentos Bipolares, el próximo 2 de agosto la Compañía Atomicadanza estrena TELÚRICA, Anatomía de la Memoria, en Teatro Finis Terrae. Una creación colectiva, testimonial y autobiográfica que explora las repercusiones de la violencia en la vida personal, los cuerpos y el presente cultural chileno. Dirigido por la destacada corógrafa Ana Barros, este trabajo escénico reflexiona sobre la resiliencia y la fortaleza del espíritu, donde las agresiones no están sólo en la memoria de las propias víctimas, sino también en la colectiva.

“Nos preguntamos cómo las distintas violencias modelan nuestros cuerpos y cómo el bailarín se encuentra con aquello cada vez que baila, transmutando el dolor, buscando la belleza, expandiendo sus propios límites: ¿cómo baila mi cuerpo a pesar de todo?, ¿cómo resistieron esas mujeres?, ¿cómo resistir la danza hoy?”, explica la directora que se caracteriza por crear montajes desgarradores con un gran trabajo físico, que rescatan nuevas miradas en beneficio de la historia.

TELÚRICA, Anatomía de la Memoria utiliza la danza, la palabra y la respiración para ir construyendo una narración coreográfica y dramatúrgica que tiene como objetivo entrecruzar las experiencias del pasado y del presente, desde la individualidad del propio cuerpo y la recuperación de la palabra. “Si bien la obra habla de la memoria, ésta se sitúa en el presente, planteando una posibilidad de re construir el relato histórico, como una decisión consiente de abrir nuevas posibilidades, aristas y herencias. Nuevas miradas que enriquezcan nuestra historia, nuestra memoria, nuestro poder individual y colectivo”, finaliza.

Reseña

TELÚRICA, Anatomía de la Memoria es una obra de danza contemporánea que se construye a partir relatos biográficos de los propios intérpretes y testimonios de mujeres ex presas políticas durante la dictadura militar chilena. A través del lenguaje del movimiento instala una reflexión colectiva que busca restituir el cuerpo en su dimensión política y dignificar el relato de la propia subjetividad. Es un trabajo escénico que habla de la resiliencia y la fortaleza del espíritu, de aquella fuerza interna que salva, transforma y procesa la realidad en situaciones límite. Desde una segunda memoria –la de los hijos– y desde una perspectiva íntima y política, los intérpretes construyen una danza que se encuentra al borde de un abismo y donde lo colectivo se torna soporte, y contención. TELÚRICA, Anatomía de la Memoria plantea la elaboración de la experiencia, la construcción de la memoria y el acto artístico como un ejercicio colectivo y el encuentro con los demás en el arte como nuestra mayor riqueza, nuestra mejor esperanza.

2 al 18 de agosto / viernes y sábado 20.30 horas. domingos 19 horas / De $2.500.- a $7.000.-

Av. Pocuro 1935, Providencia. Metro Inés de Suárez.




 






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