24 instituciones darán vida a más de 30 actividades gratuitas y abiertas al público, en una intensa programación de eventos culturales e institucionales, entre los meses de agosto y septiembre, que conmemorarán los 80 años de la llegada del Winnipeg a Valparaíso.

Las actividades abordarán la historia del mítico barco de refugiados españoles desde perspectivas artísticas, académicas y perfomáticas, en una invitación a revivir uno de los eventos diplomáticos y humanitarios más importantes de nuestra historia contemporánea, tanto para Chile como para España.

El 4 de agosto de 1939 zarpó del puerto francés de Pauillac el buque Winnipeg, con más de 2.200 refugiados españoles con rumbo a Chile. El 30 de agosto del mismo año, el navío recaló en el Puerto de Arica donde descendieron los primeros 24 pasajeros, para que posteriormente, el 3 de septiembre, desembarcara el grueso de los refugiados en Valparaíso, producto del masivo exilio republicano español. Las repercusiones de su llegada a Chile son amplias y rastreables hasta la actualidad, y van desde la llegada de grandes personalidades artísticas e intelectuales hasta la configuración de empresas familiares que forman parte de la realidad nacional.

El Winnipeg debe ser uno de los barcos más emblemáticos de la historia nacional y, si bien su origen es francés, la embarcación es recordada como la proeza de asilo diplomático impulsada por el Presidente Pedro Aguirre Cerda, su ministro de Relaciones Exteriores Abraham Ortega, Pablo Neruda y Delia del Carril, quienes realizaron diversas gestiones para que Chile pudiera recibir a miles de españoles que, escapando de la guerra y la dictadura, quedaron varados en territorio francés, sin un destino definido y con la imposibilidad de permanecer en ese territorio.

Dado que la historia dista de ser una construcción rígida, este año diversas instituciones han querido dar vida a un programa multidisciplinario para remecer los anales históricos con nuevas lecturas que conmemoren el octogésimo aniversario del arribo del barco, tanto en Arica y Valparaíso como en Santiago, ciudades que recorrieron los refugiados en su llegada a nuestro país.

Así, las actividades conmemorativas reúnen dos instancias de jornadas académicas, siete exposiciones, cinco conferencias independientes, dos lanzamientos literarios, un taller de filosofía aplicada, tres presentaciones teatrales, un ciclo de cine itinerante, homenajes, actos políticos, un recital poético y una masiva recreación histórica, donde quienes lo deseen podrán encarnar la figura de un pasajero en una performance que replicará el desembarco en el puerto de Valparaíso, para posteriormente dar vida a un mural compuesto por los 2201 nombres de los pasajeros del navío.

“Cuando detectamos el gran interés por desarrollar actividades, por parte de diferentes instituciones, en lo relativo a este aniversario del Winnipeg, quisimos ser un puente que permitiera reunir y potenciar todo en un gran programa conjunto. Actualmente, podemos decir que el Winnipeg sigue produciendo el mismo efecto que hace 80 años: unir culturas y convertirnos a todos en pasajeros de una historia común”, comenta Rebeca Guinea, directora del Centro Cultural de España, institución coordinadora de las conmemoraciones.

El programa contempla una serie exposiciones con obras de los Premios Nacionales de Artes Plásticas José Balmes y Roser Bru, entre otros artistas, e integra aspectos históricos del periodo, como los juguetes de la época o antecedentes especialmente levantados para la ocasión. Además, habrá dos obras teatrales –una sobre el imaginario del Winnipeg y otra sobre Roser Bru–, y el mundo intelectual contará con la presencia de destacados invitados y expertos nacionales e internacionales, como Mario Amorós, Francisco José Martín, Adriana Valdés, Faride Zerán, Julio Gálvez, Andrés Morales, Jaime Ferrer, Darío Oses o Lorenzo Agar, entre otros especialistas que darán vida a conferencias y jornadas académicas que develarán pasajes históricos y datos de los protagonistas de esta odisea solidaria.

“Para nosotros, será un honor conmemorar la llegada de los republicanos españoles a la estación de ferrocarriles, con una placa que recuerde este suceso. El aporte intelectual y artístico de este contingente marcó la historia de Chile y España. Nuestro espacio se caracteriza por formar parte de la identidad chilena, albergando diversas culturas y este ejercicio de reflexión nos permite, además, colaborar con el rescate de la memoria de la ciudadanía del país”, puntualiza Arturo Navarro, director ejecutivo del Centro Cultural Estación Mapocho.

Un enfoque único de esta conmemoración es que, además de revisitar los aspectos más conocidos del barco, se ha puesto énfasis en rescatar nuevas historias de pasajeros que no han tenido tanta visibilidad en homenajes previos, contando con el registro documentado de hechos vitales de aquellos, lo que ha permitido ver las extendidas raíces que asentaron los refugiados en Chile, en prácticamente todas las áreas del quehacer humano, como la medicina, la industria manufacturera o el mundo gastronómico, entre otros. Además de sus historias, se han levantado nuevos antecedentes en torno a las figuras de Pablo Neruda y de Delia del Carril, actores clave en esta cruzada solidaria.

“Pablo Neruda no solo fue el artífice del compromiso del gobierno chileno para traer a los exiliados españoles que se encontraban en campos de concentración en Francia, sino que junto con Delia del Carril, su mujer de ese entonces, creó una red de solidaridad que permitió auxiliar, apoyar, y financiar el embarque a más de dos mil refugiados españoles, que por sus muy diversas capacidades, resultaron un aporte fundamental para el desarrollo social y cultural de Chile, desde la década de los cuarenta del siglo XX”, agrega Fernando Sáez, director ejecutivo de la Fundación Pablo Neruda.

Toda la programación de este aniversario ha sido cuidadosamente planificada para consolidar información histórica gravitante y expandir el relato del Winnipeg en nuestro país. Para ello, la presencia de expertos historiadores y académicos ha sido clave, ya que además de que formarán parte de las instancias académicas de esta extendida conmemoración, han aportado nuevos asideros y datos históricos que dan cuenta de la importancia del navío para nuestra historia nacional.

“La Universidad de Chile es una institución dinámica y generadora de cultura y conocimiento, razón por la que hacernos parte de actividades que desempolvan anales históricos, mantienen viva la memoria y nos permiten contribuir y entregar una mirada crítica sobre nuestra historia es, más que nunca, extremadamente relevante. Hoy, a 80 años de la llegada del Winnipeg y gracias al rigor investigativo, estamos generando nuevos antecedentes sobre este importante acontecimiento que, a su vez, nos invita a revisitar el pasado, el exilio y los fenómenos migratorios, como el que se vive actualmente en América Latina y el resto del mundo. Con orgullo podemos decir que en nuestro ADN está el aporte cultural de los hombres y mujeres que vinieron en el Winnipeg, así como el de sus descendientes, por lo que ser parte de esta conmemoración es algo muy importante para todos nosotros”, comenta Ennio Vivaldi, rector de la Universidad de Chile, casa de estudios que será una de las piedras angulares en las actividades académicas y culturales de la programación conmemorativa.

Para ver el programa completo de actividades o inscribirse como pasajeros de la performance, se puede ingresar a la página web de cada una de las instituciones participantes o a la del Centro Cultural de España www.ccesantiago.cl/winnipeg80 donde se encuentra el detalle de todos los actos conmemorativos que darán vida a esta fiesta histórica.

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