El festival de películas nativas logró cumplir parte de sus actividades, en medio del complejo despertar social de Chile y el anhelo colectivo de un país más justo y sostenible.

La película Amukan, del realizador chileno Francisco Toro, que narra el viaje iniciático de un joven mapuche hacia su origen sagrado, resultó ganadora de la categoría principal de Arica Nativa 2019. Más que nunca, en esta versión 2019 las 72 películas nativas invitaron al diálogo y la reflexión, convocando con temas esenciales de un nuevo pacto social, como la conservación de los tesoros naturales y culturales del planeta, el renacer indígena o el liderazgo femenino. Francisco Toro comenta: “Mi sensación es de una felicidad muy intensa y una emoción muy profunda. El haber visto Amukan en Timar es como si se abriera una ventana hacia la montaña, a miles de kilómetros del pueblo mapuche… Las películas son un acto de resistencia, una oportunidad de hacer mejores los lugares donde vivimos, de encontrarnos, de resistir, de reflexionar, pero no mirando el futuro, sino el pasado, de dónde somos y de dónde venimos. Las películas construyen un territorio para el encuentro que no construye el estado…. Para quienes habitamos el territorio fronterizo, ustedes en el norte y nosotros en la frontera del wallmapu, entendemos que la cultura se da en su contexto y hay que respetarla. Si no somos capaces de saber dónde venimos, no vamos a ser capaces de saber a dónde vamos.”

Junto con las proyecciones, Arica Nativa abrió un espacio de conversación y aprendizaje en la Escuela Nativa Abierta, que permitió a la comunidad regional compartir con el fotógrafo conservacionista Chris Jordan, el artista integral Wamani Wanka y la directora de Imaginenative Naomi Johnson, entre otr@s. Mención especial merecen las presentaciones del muralista Alejandro “Mono” González, que regaló el arte de Nativa 2019; y de l@s grandes troper@s Arica Nativa 2019, el director de la Escuela de Películas Nativas, el cineasta mexicano Arturo Sinclair, y la sonidista indígena canadiense Catherine Van Der Donckt, que reflexiona: “Vivimos un momento muy importante, hasta violento. Y al mismo tiempo, en Arica Nativa, un momento mágico. Pero estos dos no se contradicen, porque el arte debe ser parte de la política, permitir que gente de los pueblos toma su propia voz. Ser gran troper@ me parece un título muy bello, porque aunque dicen que es para quien lo recibe, es el reconocimiento a alguien que va hacia donde están ustedes, un evento que es una fuerza, una luz y recibe el cariño de quienes participan en él”.

Las proyecciones programadas para el viernes 8, sábado 9 y domingo 10 en Arica, fueron canceladas para solidarizar con marchas y actividades pacíficas. Se mantuvo la actividad del viernes 8 en el poblado andino de Timar, que representa la esencia y el propósito del festival Arica Nativa, compartiendo en comunidad andina el desafío de conservación sostenible, con proyecciones, cocina patrimonial y la música rebelde de Evelyn Cornejo. Este año, la comunidad celebró un cabildo, con apoyo del Municipio de Camarones, del que surgieron voces y propuestas como la urgencia del despertar social y del reconocimiento indígena, la condena a la represión y la necesidad de un nuevo desarrollo que proteja el agua y los tesoros naturales y culturales de las comunidades.

La entrega de premios se realizó el sábado 9, en una sencilla ceremonia en el Espacio 466, tras compartir el documental Estado Salmonero, que alerta sobre los terribles efectos de la industria salmonera, presentado por el surfista y activista Ramón Navarro.

El listado completo de ganadores lo puedes ver en www.aricanativa.cl

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